domingo, 1 de abril de 2012

De los mensajes que llegan...

Recién terminando la meditación "Sin Reglas" dirigida por Eduardo Elgueta (@By_Lilo).

Sin duda @By_Lilo es uno de esos seres cuya misión es detonar el despertar de muchos en este viaje, incluído yo.

La meditación del día de hoy tuvo aspectos peculiares que he decidido plasmar aquí para compartirlo con ustedes.

A diferencia de otras ocasiones decidí apagar las luz de la pantalla y el teclado y quedarme en el recinto completamente a oscuras. Al poco tiempo mi vista hubo de acostumbrarse a la pequeña cantidad de luz que emite la iluminación de leds de la habitación y entonces empezó el juego.

Sentí la presencia de alguien que se paraba frente a mi y emitía sólo un punto de luz verde en su cuerpo, lo observaba y luego se retiraba. Enseguida tuve una sensación/necesidad de que mis manos empezaran a "volar" haciendo movimientos como amasando energía en grandes cantidades. Podía sentir como gradualmente se erizaron llenas de energía y algo me pedía lanzarla al frente (esto me ha sucedido en las últimas 3 meditaciones). Después una voz mencionaba que mi guía estaba ahi, no lo pude percibir visualmente pero si sentía su presencia.

En este momento nos empezamos a preparar para iniciar la meditación, cerré mis ojos y empecé a sentir una pesadez increíble en mi cuerpo, me relajó escuchar a @By_Lilo decir que sentiríamos eso y entonces todo se fue al punto de no perturbación.

Lo que siguió fue el sonido de los cuencos, cada vez que sonaron escuché voces que no entendía, murmullos, mucha gente hablando. Puse atención para descartar que los sonidos del ambiente estuvieran perturbando mi meditación, pero no, la calle estaba en silencio y no provenían de fuera.

En algún momento se nos recomendó salir y volar con total libertad a donde desearamos. Estuve en un par de lugares y después vi la ciudad iluminada desde lo alto y dirigí mi vuelo hacia las montañas, tenía la sensación del viento en mi cuerpo, iba muy rápido. Pasé no sólo mi ciudad, se terminó México y empecé a volar sobre el pacífico, no bajó mi velocidad hasta que llegué a un lugar que no veía, pero sentía claramente como puse mis pies sobre la tierra y entonces volví a escuchar voces y unos seres que no tenían forma humana, eran nubes de energía amarilla/naranja y me rodearon. Tenía una sensación de tranquilidad, de paz, me quedó claro que eran seres que conocía de tiempo, unos de ellos lograba decirme que estaba en Lemuria.

Inicié mi vaje de regreso, los cuencos empezaron a sonar, para mi siguieron "hablando" algo que no entendía.

Terminamos la meditación, me sentí muy bien, no sé que pasó y sólo dejaré que mis sueños me cuenten la historia de esta vida, esa historia que debe revivir ahora que mi misión está en pleno vuelo.


In Laak´Ech
GUERRERO MAYOR

miércoles, 14 de marzo de 2012

Para ti amiga, una recomendación...


Deja de afirmar que no puedes, que tú no eres capaz, que estás limitada, que no sabes...

¡¡ALTO A ESO!!

Cada vez que lo dices es una afirmación que trabaja por lograr ese estado que estás clamando mediante lo que expresas, empieza por cambiar esas afirmaciones.

Tu eres la primera que cree que puede, la primera que cree que sabe lo suficiente, la primera que puede lograr el cambio, la primera que sabe y puede todo eso necesario para ser feliz la primera que sabe que no le falta nada que así como eres, eres perfecta.

Que eres lo que en este momento se espera de ti, no eres más de lo necesario, ni menos de lo mínimo indispensable.

Eres solamente tú y sabes todo lo que debes saber porque la vida así te necesita para que las cosas pasen, reconoce en ti el poder de transformar. Nadie transforma por ti, tú eres quien hace que las cosas a tu alrededor cambien, nadie más puede hacerlo por ti.

¿Por qué seguir creyendo que no puedes si todo lo que eres es realmente gracias a ti?

Todos en tu vida llegan a enseñar algo, pero sólo tu eres capaz de aplicar ese conocimiento en tu vida, tu eres feliz no por contagio, eres feliz porque así lo decidiste para ti.

De hoy en adelante, eres capaz de hacer todo lo que deseas, por el simple hecho de que así deseas que sea.

Y no es regaño, es sólo un mensaje para una amiga.

sábado, 11 de febrero de 2012

Despidiendo a un Viejo huésped.


Como suspendido, como tomando una curva sin peralte o, para aquellos matemáticos, como pasando por la inflexión de una curva que se mueve al compás de la víbora de la mar, como pisando un suelo que ahora está aquí y donde tus pies los sientes allá…

Ha sido un tiempo de cambio tan profundo que me ha mantenido lejos de escribir, de compartir, incluso de no recibir lo que se me ha compartido.

Repentinamente, esta gran metamorfosis de la vida me ha puesto de frente a esos miedos que han vivido en mi por largos años. He sido parte de una familia con arraigadas costumbres, muchas de ellas sin fundamento alguno pero sin duda todas de ellas ligadas a la apremiante lista de miedos y temores; una lista de esas que usamos los humanos en nuestras competencias bizarras para ver quién colecta más miedos y quién atrofia más su vida en el menor tiempo, una carrera por ver quién es la mejor víctima del barrio, como diría mi madre “¡Ah juego pendejo!” (Así lo dice, aún y con todos sus miedos).

No sólo se han manifestado los miedos, junto a ellos han llegado la carencia, la tristeza, la incertidumbre, la indecisión, en pocas palabras el “bus” venía lleno, ellos siempre tan dadivosos y bastos, que falte felicidad pero no tristeza.

La vida me ha permitido reconocer un flujo sutil de energía que me une a cada uno de ustedes. Una energía que se manifiesta como conflicto o como bienestar según sean nuestros apegos del día. El flujo de esta energía depende de esos apegos que se crean a partir de nuestros temores, independientemente de si estos fueron creados o impuestos.

Los apegos me llevan a buscar una condición que cumpla con la satisfacción de mis miedos, una condición que satisface mi mente. Es así como, inconscientemente, llamo a aquellas personas que se complementan conmigo identificando la satisfacción de sus miedos con los míos, digamos que es un encuentro de mentes, miedos y egos en ausencia de los corazones.

Entre más refuerzo el temor más fuerte es el llamado para que esos complementos mentales me encuentren entre la multitud.

Quiero compartir con ustedes un temor que he decidido entregarle de regreso a la energía del universo.

Por mucho tiempo se me ha dado la oportunidad de ayudar a la gente mediante la escucha y el consejo, con seguridad uno de mis guías se ha manifestado a través de mí con esos atinados consejos que he podido compartir durante todo este tiempo.

Siempre ha llamado mi atención que quienes más se acercaban eran mujeres. Soy un defensor de las mujeres y una persona que las apoya en este nuevo despertar donde la mujer toma un rol protagónico.

Siendo infante recibí el cariño incondicional de mi madre, junto a ella conquisté grandes éxitos, caminamos sobre espinos y sobre bellas alfombras, escalamos cualquier problema sin importar los inconvenientes mientras pasábamos sobre ellos.

Fui siempre motivado a enfrentar los obstáculos y nunca ha retroceder, ha dejar los miedos debajo de un árbol mientras enfrentaba los retos. Fue una relación que derivó en la competencia, fue algo que tratando de alimentar el amor terminó alimentando al ego.

Los años han pasado y, así como se extraña el aliciente que te dan las drogas, los miedos (disfrazados de ego) reclaman su dosis.

Inconscientemente empecé a llamar aquellos comentarios que alimentarían mi ego, pero debían ser en las mismas condiciones: cuando algo bueno hiciera por mí o por alguien más, más específicamente hacia alguien que representara a mi madre.

No sé cuándo fue, pero un día cuando reflexionaba en silencio “vi” como mi ego enfocaba su energía hacia aquello que le daba satisfacción. Y empecé a notar como el comportamiento de los que me rodeaban se veía influenciado por todo aquello que pasaba en mi relación con otras personas, todos cercanos a mí.

Claro, el ego lo primero que propuso fue: “Se acercan a mi porque yo soy quien está destinado a ayudarles…”, ¡Que pendejo fui!

Un día recordando un artículo sobre el Espejo Humeante pude darme cuenta que no hay asignaciones especiales mientras encarnas, todos venimos a eliminar apegos y nos daremos cuenta de ellos viendo y entendiendo a aquellos que nos rodean.

La principal lección: Si ves necesidades espirituales en esos que te rodean es por la simple razón de que eres tú quien necesita crecer espiritualmente.

Ha sido un despertar turbulento, siento que muchas de las cosas que he compartido durante este abrir de ojos han podido herir apegos de algunas personas allegadas a mí, pero son sólo sus apegos los que les han dolido, nunca ha sido contra el ser de luz que vive en sus cuerpos.

Me he dado cuenta que vivir en el amor incondicional es nuestra misión en el cambio de era, es vivir sin límites, sobrepasar los límites del ego con sus apegos y sus miedos y ver lo que tú eres en cada uno de los seres que te rodean, disfrutar de esa gran virtud con la que nos equipo el cosmos: el amor desde el corazón y no desde la mente.

Agradezco a todos mis amigos, aunque casi puras amigas, que han reflejado mi verdadero yo, que me han permitido verme en sus corazones, que han despertado en mi al ser que aletargado y a la deriva esperaba que el ego llenara su interminable necesidad de ser víctima.

Adiós y gracias queridos miedos que me han hecho crecer.

In Laak’Ech

Guerrero Mayor

martes, 6 de diciembre de 2011

Colección - Respuestas del chat - 1

"... Puedes tomar la decisión que dice Paracelso, y te puedo asegurar que mientras tu espiritualidad no sea otra seguirán apareciendo en tu vida todos esos aspectos, personas y situaciones que tratas de evitar, es el reflejo de uno mismo el que se muestra ante nuestros ojos. No son los demás siendo ellos, soy yo siendo a través de los demás, esa es mi percepción de la vida.

¿Soy feliz con lo que veo? es porque soy feliz en mi interior.

¿Me provoca un malestar lo que me rodea? Entonces algo dentro de mi está mal acomodado y debo distinguirlo para poder llevarlo a su lugar correcto.

¿Te sientes mal por cómo te ves? ¡¡Cambia!! Esa es la ley de la vida.

Dice Don Miguel Ruiz...

La primera regla es que no me debes creer nada de lo que te digo, sólo aprende a escuchar.

La segunda regla, no creas nada de lo que te dicen los demás, sólo aprende a escuchar.

La tercera regla es, no creas nada de ti, sólo aprende a escuchar.

Escuchar es la conciencia y es la verdad.

Las mentiras necesitan de los demás para poder vivir y expresarse, la verdad siempre vivirá y se expresará ante cualquier situación.

Trata de que todo muera para que puedas ver la verdad surgir entre esos que ya se han callado..."

In Laak'Ech.

GUERRERO MAYOR.

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Buscando tu Yo? ¡Está en el silencio!


Nos llegan los impulsos de conciencia e inmediatamente levantamos el olfato al aire en busca de vivir, por un poco más de tiempo en ese estado tan gratificante.

Detrás nuestro, la fiebre de la obsesión se apodera de nuestra intención. Repentinamente empezamos a buscar todas esas actividades que nos llevarán a vivir el cambio dimensional, pero con un fuerte afán de primeramente ser diferentes y después que venga el cambio.

Dicho así, empezamos a protestar contra los que nos imponen reglas caducas; disparamos nuestro dedo contra aquellos que desalinean contra nuestro nuevo modelo, esos con los que antes disfrutabamos ser del equipo local.

Vivir en conciencia no es ser juez, ese es el sistema que muere con la era. Para vivir en conciencia necesitamos primero traer a nuestra vida esa dosis de amor de la que hemos prescindido por algo de tiempo, necesitamos llevar nuestra presencia al equilibrio.

La crisis de la humanidad en este tiempo reside a nivel individuo. Somos seres que no nos hemos encontrado con nuestro ser interior. Empezamos una búsqueda frenética a través de todo lo que está a nuestro alcance y terminamos perdidos en el mundo de los medios cargando un "smartphone", conectado día y noche a las redes sociales, como si de ahí fuera a brotar el yo interior.

La tecnología sirve para despertar pero de ella no llegará ese "yo" que andamos buscando y que necesitamos para poder continuar nuestro viaje.

Ese "yo" nos espera desde hace días en el silencio. Callado y vestido de paciencia esperando a que nos asomemos por él, a reconocernos el uno con el otro. En el silencio no es necesario procesar información, sólo nos requiere estar, lo demás (pensamientos, ideas, suposiciones, etc.) sólo pasa por ahí y no es necesario tomarlo para nuestro encuentro.

Es una cita en la que sólo estaremos y sólo seremos, en la que nos entregaremos como el sol, incondicionalmente y sin importar nada de lo que aparece por los rumbos del encuentro.

¿Y tú? ¿ya guardaste silencio para escuchar que dices desde tu interior?

¿Ya callaste los juicios de tu mente?

Por hoy dile a tu mente que has decidido escuchar el silencio y nada más.

¡Disfruta el encuentro contigo!


In Laak´Ech

GUERRERO MAYOR

sábado, 26 de noviembre de 2011

Recuerdo de cuando soy otro.


Creo que la vida se compone de cada uno de los elementos que nos ofrece nuestra existencia y no sólo de los momentos felices o difíciles que nos toca vivir "conscientes" y "despiertos".

En mi blog anterior mencionaba de los cierres de ciclos que anunciaba la OE del Enlazador de Mundos através de sus mensajes con la hiena y el jaguar en un sueño donde era evidente mi viaje al cielo.

Después de terminar mi blog ha sucedido algo extraño. Me he enfermado de algo que nadie supo si fueron los riñones, alguna fiebre por alimentos, algo en la sangre, los pulmones, al final la conclusión de mi parte fue que un cambio energético sucedía en mi y que se dejaría revelar pronto.

Una semana después de mi blog "Los Pasos", el mensaje onírico siguió su decantación…

Me encontraba en una barcaza antigua que medía entre 3m y 4m de ancho y alrededor de 100m de largo, era color negra y yo era un niño asiático. Era un niño que hace meses soñé como uno de mis vidas pasadas allá por el Tíbet. Detrás de mi se encontraba un guerrero, diría japonés, cuya energía era poderosa y muy superior a la de los guerreros en la barcaza. Él era el guía, serio y con un nivel de conciencia que atravesaba las dimensiones en las que nos desplazábamos a bordo de este medio.

En algún momento da la orden, en su propia lengua, y todos empezamos una serie de movimientos con nuestro cuerpo para, junto con él, logra girar al lado derecho la barcaza y lograr el paso dimensional a un "no sé donde".

Después aparezco con el cuerpo físico de esta vida y en una casa que no logro ubicar entre mis recuerdos (para saber si ya he estado ahí). Aparecía en la cocina de este lugar que daba a un pasillo estrecho de no más de 1m de ancho, la esquina de la cocina coincidía con la esquina de este pasillo y era totalmente visible desde adentro de esta casa celeste con ventanas blancas. En la esquina del pasillo externo había algo que me "llamaba" a ir, salía por la puerta y observaba un pequeño charco en el piso en el cual ponía mis pies, entonces el muro que componía el pasillo desaparecía para hacerse unos pastizales interminables, no había nada de lo que podía ver antes de ponerme sobre el charco de agua. Acto seguido me giro para ver si la cocina sigue ahí y veo que sí, pero también veo una fila de gente de diferentes tribus de Sudamérica, Hopis, Navajos, en realidad no sé de donde eran pero con seguridad eran de distintos grupos étnicos. Ellos esperaban que yo diera un paso hacia los pastizales que habían aparecido y eso hice.

Aparecí en un lugar que parecerían ruinas de una vieja cultura pero podría decir que estas "ruinas" no eran tan viejas, más bien se veían de muy reciente creación. Hechas de roca volcánica en paredes y piso, con musgo en algunas partes y con algunos charcos en el piso.

Ahí aparecí de pie frente a la gente que antes de mi paso habían sido de distintas tribus, ahora todos vestidos de manera similar, manteniendo su rasgos distintivos, un origen distinto para cada uno. Permanecía de pie, sin embargo ahora mi apariencia era bastante similar a la del guía aquel de la barcaza cuando había sido niño en vidas pasadas. El resto de los guerreros yacía de rodillas en el empedrado volcánico y en algún momento empezábamos a mover los brazos y a visualizar un imagen con nuestras mentes buscando pasar a otra dimensión. Yo era capaz de observar como los guerreros empezaban a desmayarse y como cada uno caía exactamente sobre cada charco del empedrado, y en un parpadear estábamos sobre la barcaza en la que me vi viajando cuando había sido niño. Aquí, como en el pasillo fuera de la cocina, los charcos eran las compuertas dimensionales.

En esta ocasión ya no era niño, ahora era el guía de la barcaza y comprendía que todos esos guerreros que se movían a través de las dimensiones conmigo eran mis guardianes y protectores. Y una vez terminado el paso dimensional y que mis guerreros se hubieran recuperado, iniciamos un comunicación sin habla, todo era sin voz, nos conectábamos totalmente con nuestra energía. De pie frente a toda la tripulación, y sintiendo la textura de mis ropas en las manos, empecé a emitir sonidos, que no reconozco ni entiendo ni comprendo, pero que eran las instrucciones para preparar un nuevo cambio dimensional. Generaba una energía muy fuerte con mis manos, nada sutil, y mis guerreros hacían lo suyo con sus manos, en algún punto todos volteaban al lado derecho de la barcaza, como viendo el mar y lográbamos hacer girar la barcaza para ir a nuestra dimensión destino.

Aparecíamos en un puerto, todo hecho de piedra, muy alineado, con seguridad una deidad estuvo a cargo de esta creación por la perfección que se veía en ella. Atracamos en el puerto. Aquí el habla desaparecía y no volvía más. podía desplazarme de un lugar a otro con sólo desearlo. Junto al lugar donde atracamos la barcaza, había una explanada muy grande que se encontraba llena de gente, gente que era mi ejército esperando para emprender el viaje a una batalla. Escuchaba la multitud, los gritos, el bullicio, y sólo pude descender cuando 4 de mis protectores se apostaron en cada una de las 4 esquinas de la "tierra" en la que me encontraba.

Cabe mencionar que la tierra era extraña. era un territorio que comprendía de la mitad de los Estados Unidos a Perú y que en vez de haber una Europa en su lugar aparecía un territorio como el primero pero invertido 180 grados, al final era una tierra cuadrada y plana.

Podía oler la brisa del mar, sentir que no había humedad aunque estuviéramos en la costa.

Nuestro puerto estaba allá por California y cuando mis protectores se acomodaron uno en cada esquina de esta tierra, pude bajar a observar mi ejército. Escuchaba entre la gente las pláticas de desconfianza acerca de mis poderes, y escuchaba muy claras las discusiones del resto de mis protectores tratando de calmar a los quejosos. Entonces me acomodaba en un pasillo hecho por la separación de los 2 grandes grupos de gente (cada grupo compuesto de varios miles de personas, mucha gente) y con mi energía ubicaba a mi protector que más batallaba para controlar la multitud y con sólo un movimiento de mis manos, y a 100m-150m de distancia, levanté por los aires a esa gente y los aventé entre los demás como un acto para demostrar lo que les hacía falta creer, mi poder. Caminé entre las dos multitudes y en algún punto hubo un soldado que trato de atacarme y lo detuve con solo levantar mi mano izquierda para dejarlo hincado frente a sus compañeros.

En algún punto de esta tierra había un recinto que acomodaba más gente en él. Era un tipo de auditorio antiguo con telas y maderas en las paredes, todas oscuras y con iluminación de la luz del cielo, no había un sol, estaba nublado. Ahí se encontraba la gente que me venía a despedir, esa gente que me había preparado durante todas mis vidas pasadas para lograr ser el Guerrero que ahora dirigía esa dimensión, se despedirían de mi antes de irme a esa batalla contra no sé quién.

Había tres salas con gradería tipo teatro que albergaba alrededor de 120 personas cada una, veía muchas caras, pocas conocidas en mis recuerdos vivos, con seguridad todas guardadas en mis recuerdos dormidos. Nadie volteaba a verme por respeto y establecía comunicación con ellas a través del pensamiento.

De la primer sala recuerdo dos mujeres. Eran morenas, altas, de cabellos ondulados y negros. Se encontraba una sentada detrás de la otra y fumaban en pipas poco conocidas. Eran pipas hechas de piedra y madera, una fumaba en una de tonos verdes y la otra en una de tonos violetas, ambas con detalles flores muy minuciosos. Podía oler el humo y no era tabaco era algo parecido a flores. Ellas cerraban sus ojos cuando me acercaba y sentía en mi corazón mucho amor y agradecimiento por ellas.

Y me movía con mi pensamiento al segundo recinto.

En este recinto no recuerdo conocer a alguno. pero sentía el aprecio de cada uno hacía mi y eso reconfortaba mi alma. En el tercer recinto veía a mis padres actuales, a Alejandro mi sobrino y a una de mis hijas, creo que Karen. Esta sala estaba impregnada de un olor a comida, era una pasta a la que le agregaban excremento de un primate (macaco en el sueño). Me paraba frente a mis padres para agradecer su fuerza y apoyo en mi vida antes del viaje, no me veían a los ojos, ni mi sobrino, sólo mi hija. Ella, un ser que enviaron por mi de allá a donde voy.

Ella empezaba a hablarme diciendo que no comería esa pasta con caca de macacos, y yo, para mantener el orden, levantaba mi mano derecha y le daba un buen "golpe energético" con el simple movimiento de mi dedo índice.

Algo me llamó a continuar mi viaje a la batalla, me fui…

In Laak´Ech

GUERRERO MAYOR

viernes, 18 de noviembre de 2011

Los pasos.


Debo confesar que el 11.11.11 fue una fecha que pasó un tanto desapercibida para mi, pero no puedo negar que ha traído cambios de gran magnitud a mi vida.
Hace 2 semanas inicié un nuevo proceso de aprendizaje y me ha hecho cuestionarme fuertemente sobre mi rol en la vida.
Durante los últimos años me he preguntado constantemente acerca de mi misión en esta encarnación y al principio, quizá por ignorancia, quizá porque no había llegado la fecha, no lo podía vislumbrar de manera clara, pero hoy cada vez que despierto y trato de hacerme el insensible, la vida deja caer sobre mí una dosis de “recuperación de conciencia” para recordarme que sigo vivo y en una misión.
La vida ha dispuesto para cada uno de nosotros el camino a seguir y depende de nosotros dar los pasos para que la vida ponga el camino por debajo de ellos.
De un rayo de luz se ha hecho mi conciencia, de un destello de sol a través del polvo de mi madre tierra, el regreso al fuego es el destino en mi camino.
Mi viaje por las tinieblas ha terminado, el jaguar se ha aparecido en mi sueño para indicar que vamos a una nueva dimensión, vamos a dar pasos que juegan con la vida, con la muerte, vamos por caminos que flotan ahora siguiendo mis alas. Vamos volando en busca de los corazones que esperan el fuego que traemos en cada latido para despertar al sueño del amor, para abrir cada gota de sangre a la conciencia que transforma y crea con sólo desear la unidad de todos en el corazón de esta serpiente emplumada.
El Enlazador de Mundos (http://magogalactico.blogspot.com/2011/11/bienvenido-seas-enlazador-de-mundos.html) un viajero que pasa los límites de la inconsciencia para mantener en movimiento esta espiral de evolución. En esta Onda Encantada me trae un mensaje para recordarme que los pasos deben seguir y que los cambios son sólo estados pasajeros, como el mundo material.
Gracias a la vida y gracias a la muerte, a ustedes me debo, a su ciclo pertenezco, soy un espiral hecho de sus hilos viajando por el camino del universo sin fin.
In Laak´Ech
GUERRERO MAYOR

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Dedicado a mi.

Hoy, a 12 años y medio de tomar esta oportunidad laboral, me he tomado el tiempo para compartir, recomendar, agradecer y escribir lo que mis dedos gritan esta tarde. 



a. Comparto con ustedes la alegría que me embarga en este momento de mi vida, una felicidad que sobrepasa mi vida laboral y que va tan lejos que puede revivir momentos de mi pasado que se unen a esta celebración en la que me regocijo hoy. 


b. Con el corazón abierto quisiera también compartirles que he vivido con plenitud y pasión, y finalmente digerido, cada momento de mis últimos años, siempre dando su merecido espacio a mis emociones, razonamiento y comprensión para poder sacar el mejor provecho de cada minuto de mi vida. 

c. Dejo a su disposición mi experiencia de vida, siempre compartida con aquel que se acercó a buscar apoyo o simplemente buscando a un escucha incondicional en mí. 

d. Comparto con ustedes la luz que me da el vivir consciente. 

e. Dejo en cada uno de ustedes esa mezcla de emociones, voluntad y decisión que me han hecho vivir mi vida y no la vida de otros. 

f. Les recomiendo revisar en cada momento su respiración y callar su mente cada vez que venga con sus ideas de dependencia, miedo y dolor. 

g. Sepan que en el vivir inconsciente se enraízan todos los miedos y problemas de la vida. 

h. Que no importa cual sea tu enfermedad, dependencia o miedo, la consciencia es la única medicina que cura todo. 

i. Vivir consciente es vivir en Dios. 

j. Vive en todos tus sentidos. Ve, escucha, huele, prueba, siente… todo al mismo tiempo, esa es la capacidad con la que has sido equipado y el estado óptimo para que nuestra mente dé resultados. 

k. Si tienes duda como se usan los sentidos… toma tu taza de café siente el calor en tu mano, huele el aroma del café, ve lo delicioso de su aspecto, siente su inconfundible sabor en tu boca… esto es sólo el principio de la aventura. 

l. Con la conciencia en todos tus sentidos tus límites dejan de existir, es tu imaginación la nave que te llevará a otros universos inimaginables. 

m. Lleva tu conciencia a tu entorno, compártela con los que te rodean, haz una red de conciencia para hacer que los cambios sucedan ahora y para todos. 

n. Agradezco a Dios y a la vida la oportunidad de vivir y el pulso de vida que chispea todos los días para recordar su presencia en cada persona que me rodea. 

o. A mi familia, ¡Muchas Gracias! 

p. A cada uno de ustedes por su aportación a mi vida, me han enseñado todo aquello que debo cambiar de mí para poder ser mejor en el nuevo día. 

q. A ti, a ustedes y a aquellos que se llevan una enseñanza mía, a todos les doy gracias por escucharme y por la oportunidad que me han dado para compartir lo que soy. 

r. Gracias a cada uno de ustedes que forman parte de ese proyecto que se queda para cambiar la conciencia de este grupo de trabajo, no dejen de lado su forma natural de ser, son la fuerza que hace girar el espiral del cambio. 

s. Un profundo agradecimiento desde mi corazón a aquellos que han creído en mí, a los que se apuntaron en las aventuras del cambio, a los que fueron espectadores y artistas en la gran obra de nuestras vidas. 

t. Agradezco a los que llegaron, a los que se fueron, a los que crecieron, a los entrevistados, a los que nos vamos, a todos, pues somos parte de los colores que iluminan esta vida. 

u. Me voy admirando a aquellos lentos que amortiguan los cambios drásticos, a los agresivos que despiertan conciencias, a los creativos porque encuentran nuevos caminos, a los persistentes porque atraviesan montañas, a los leales porque hacen de esto una hermandad y a los hombres de voluntad porque hacen que las cosas pasen. 

v. Gracias por el silencio que acompañó mi errores y por la euforia que explotó en cada éxito. 

w. A aquellos viejos amigos: Miguel, Benjamín, Gerardo, Jesús, Mario “El chavo”, porque además de tragar como perdidos tenían siempre la magia de la amistad y la cooperación en los momentos difíciles. 

x. Gracias a Renato y a “Rolis”, con quienes he tenido la oportunidad de mofarme de los eventos ilógicos y estúpidos de los días, y con quienes he predicho los eventos que hoy se viven. 

y. Gracias a quien no creyó en mí, porque con esto abrí la ventana de mi corazón para demostrarme lo que valgo y lo que soy. 

z. Gracias a todos porque son el espejo que refleja lo que fui, lo que soy y lo que seré. 

Por último, recuerden que vinimos a vivir no ha que nos vivan. Con objetivos en nuestra vida sabemos a dónde vamos, cómo, cuándo y con quién; esto es vivir. 

En ningún momento el miedo debe entrometerse en tus objetivos, mucho menos debes dejar que lo aloje entre ellos alguien ajeno a ti. El miedo está en el sistema, es el peor de los males y vivir con él es dejar que este cáncer acabe día a día cada una de tus células. 

¡Ten el valor para defenderte y no temas! 

Dedico este mensaje a mí, el yo interior que vuelve a la vida cada amanecer, que ve en la vida sólo la oportunidad de servir y ser feliz. Estoy pleno y satisfecho de haber dado lo mejor, de conocer lo que no debo ser, me voy feliz de reencontrarme conmigo mismo en este mundo.


In Lak'Ech


GUERRERO MAYOR

viernes, 14 de octubre de 2011

Cambios a la carta.


Después de la tormenta, nos quedamos atormentados y en ese estado que venga lo que quiera venir, a nada le tememos.

Los cambios en la vida se mantienen en un estado potencial, siempre a la espera de que nosotros detonemos, en un nivel consciente, el cambio en esta dimensión.

Sabido es, mas no necesariamente entendido o aceptado, que nos componemos de varios cuerpos energéticos y que todo eso que termina manifestándose en el plano físico empieza en niveles sutiles para poco a poco empezar a inducir en nosotros esa necesidad de cambio en nuestras vidas.

Andamos caminos predeterminados y nos divertimos saltando entre ellos cual borreguito en el campo, hasta que un día se acaba el pasto, aparece el lobo y no tenemos ni la casa de paja de los 3 cochinitos, es aquí cuando el cambio abandonó los niveles sutiles para presentarse en el campo físico a exigirnos la parte que depende de nosotros.

@Alliende bien mencionó hace semanas que los cambios vienen fuertes y nada los puede detener. En mi vida ha sido así. Decidimos en familia iniciar un nuevo camino en la radiónica (Gracias en gran medida al alcahuete de @rouchcien jajaja, ¡gracias amigo!) y al mismo tiempo llega un cambio que presentía se haría patente en cuanto decidiera hacer un cambio en mi vida, cambio de empleo.

Así las cosas, hoy mi familia y yo nos encontramos en medio de la tormenta disfrutando del fenómeno sobrenatural y viviendo cambios radicales (que no terminan desde hace casi 2 años) pero felices, y llenos de energía y grandes expectativas que ya se vislumbran en el camino por andar.

In Lak´Ech

GUERRERO MAYOR

lunes, 10 de octubre de 2011

Del Domingo 9 de Octubre, 2011.


Hoy llegó la noche y no solo se tragó el sol pues se ha hecho acompañar de una tormenta de esas que no visitan tan frecuentemente estas tierras.

Nos han dejado sin energía eléctrica y, por consecuencia, sin internet, sin televisión, sin nada que dependa de los electrones pasando por un cable.

La televisión la dejamos de ver hace tiempo, y la conservamos para tener referencia de que hemos cambiado. El internet todavía lo usamos pero hoy nos han hecho prescindir de él aún con nuestro vano deseo.

Nos dieron un toque de conciencia cuando repentinamente cada aparato eléctrico en esta casa ha perdido vida, y entonces sobresalen del mar de cosas todos esos detalles que empieza apropiarse la oscuridad del silencio.

Las fobias, los sueños, las reflexiones, la admiración, y hasta el sentido de la vista se pelean por ser el protagonista principal en este momento de conciencia, y yo, como perro viejo de la manada, dejo que se me acerquen y comprendan que en este momento no quiero negocios con ellos, ahora que la noche le puso pausa a la vida.

Son tantas las dichas mezcladas en un silencio que el atuendo con el que vestimos nuestra vida nos pesa y sale sobrando en el salto que hacemos para seguir escribiendo vida en un nuevo párrafo.

Aligeremos nuestra carga y disfrutemos que la vida se vive mejor cuando vivimos en ella y no cuando la queremos hacer nuestra para que después ella viva sola.

In Lak´Ech

GUERRERO MAYOR

"Wall Street y los Monos"


Comparto con un ustedes un email que recibí años atrás, no recuerdo el remitente pero si lo presentó íntegro como ha llegado a mi cuenta.

EN OTRO orden de información, saludo la crónica que me envía el apreciado amigo, el contador Javier Álvarez, acerca de lo que él llama “Wall Street y los Monos”. 

Refiere que:

Una vez llegó a un pueblo un señor muy bien vestido, bajito, regordete de tez blanca, ojos claros, nariz prominente, pelo ensortijado y de finos modales. Se instaló en el único hotel que había y puso un aviso en la única página del periódico local. El aviso decía: “Se compran monos, estoy dispuesto a pagar 10 pesos por cada uno”

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazarlos con la esperanza de ganarse fácilmente algunos pesos. El hombre compró, religiosamente como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a 10 pesos cada uno, sin chistar. 

Pero como ya quedaban muy pocos monos en el bosque y era cada vez mas difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés. Entonces el hombre mejoró la oferta: ofreció pagar 20 pesos por cada mono. Los campesinos corrieron otra vez al bosque. Nuevamente, fueron mermando los monos y el hombre de nueva cuenta elevó la oferta a 25 pesos por mono. 

Los campesinos volvieron al bosque, cazaron los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi prácticamente imposible encontrar uno. Llegado a este punto, el hombre, para incentivar a los campesinos, les ofreció 50 pesos por cada mono, pero, como tenía negocios muy importantes que atender en otra ciudad, dejó a cargo de su ayudante el negocio. 

Una vez que el hombre se fue del pueblo, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles: Fíjense bien, en esta jaula hay miles de monos que mi jefe compró para su colección, y ni se acuerda que los tiene. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por 35 pesos y cuando mi jefe regrese de la ciudad, ustedes se los venden por los 50 que él les ofreció por cada uno. 
Los campesinos juntaron todos sus ahorros, vendieron sus tierras, su ´ganaíto´, pidieron prestado, empeñaron sus cosas de valor, se endeudaron y compraron los miles de monos que había en la gran jaula y esperaron el regreso del jefe. Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. 

Lo único que vieron desde entonces fue la jaula llena de monos que compraron con su patrimonio y sus ahorros de toda la vida. 

Espero –dice don Javier Álvarez- que cada uno de los lectores de este espacio editorial, tengan una noción bien clara de cómo funciona el Mercado de Valores, la Bolsa y Wall Street”…
REFLEXIÓN final: “No son los hombres (y mujeres) malos los que tienen en peligro al mundo, sino los hombres (y mujeres) que lo permiten”: Albert Einstein…

In Lak´Ech

GUERRERO MAYOR